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11 sept 2012

HSN - Capítulo 2



Capítulo 2 – Seguro que es un unicornio

A
l día siguiente, Silouh y Knut decidieron ir a una cafetería cercana para revisar el informe con tranquilidad.

-         Esto no hay por dónde cogerlo. – replicó Silouh harta de leer una y otra vez la escasa información del caso.

-         Estaba pensando… y creo que ya lo tengo.

-         ¿Tú pensando? En fin, dispara, qué crees que ha sido.

-         Seguro que es un unicornio.

-         ¿Qué?

-         Un unicornio.

-         Estás de broma, ¿no?

-         No, lo digo completamente en serio.

-         Tanta cafeína te ha sentado mal.

-         Pero no un unicornio cualquiera… – hizo una breve pausa – es un unicornio retrasado.

-         Euh… - Silouh le miraba con su típica mirada de: “tú estás mal, tío, muy mal”.

-         Piénsalo, ¿qué clase de bestia sería capaz de causar ese desastre?

-         Eh… - seguía sin poder reaccionar.

-         Una muy idiota.

-         ¿Cómo tú? – interrumpió Silouh molesta – mira, no tengo tiempo para esto, así que…

-         Déjame terminar. – le cortó Knut – Normalmente los monstruos matan sin dejar pruebas para que no los cacen, pero este es especialmente idiota. Además, no encontramos huellas, así que pudo escapar volando… ¿y quienes pueden usar la luz solar para volar?

-         Los unicornios… pero no son los únicos que pueden volar.

-         Confía en mí, seguro que es un unicornio.

Dicho esto, Knut se levantó y se fue. "Un unicornio dice... será idiota..." Pensó Silouh mientras seguía dando vueltas al café con la cuchara intentando hacer que su cabeza encontrase una teoría más coherente.

Decidió descansar un poco y mirar la pequeña televisión del local, en la que, por supuesto, no echaba nada interesante. El típico programa basura de telemierda en el que unas analfabetas discuten sobre quién lleva más botox en la cara.

Justo cuando una de las rubias de bote decidió que lo más lógico era enseñar las bragas para conseguir más espectadores, el programa fue interrumpido por una noticia de última hora. Otra chica había aparecido muerta.

Silouh recibió un mensaje de Knut: “Ven en seguida, no te vas a creer lo que hemos encontrado”. Se terminó el café de un trago y salió corriendo hacia la escena del crimen. Al llegar no se pudo creer lo que estaba viendo.

-         Un… un…

-         Venga, dilo, – dijo Knut en tono de burla – sabes que lo estoy deseando.

-         U-unicornio… - titubeó Silouh, que aún no se lo creía.

-         Unicornio retrasado para ser más exactos – interrumpió Urbano, que acababa de llegar.

-         Entonces, Knut tenía razón… - murmuró sorprendida.

-         Sí, – dijo Knut orgulloso – y tú no me creías, ves cómo…

-         El descerebrado tenía razón… – interrumpió de nuevo Urbano – eso sí que da miedo.

-         ¡Eh! ¡No soy ningún descerebrado!

-         Sí, claro, a trabajar – ordenó entre risas.

Knut y Silouh se dirigieron hacia el unicornio, el cual se encontraba tendido en el suelo. Respiraba con dificultad y tenía una herida bastante grave. La chica, o lo que quedaba de ella, estaba a su lado. Por lo visto el unicornio la atacó y mientras la devoraba un cazador borracho le disparó pensando que era un venado, pero claro, al ver que su sangre y su vómito eran como un arco iris, se dio cuenta de que lo que había cazado no era normal.



Knut se acercó para examinar mejor el cuerno roto del unicornio para calcular su edad, unos 140 años. Silouh por su parte se puso de rodillas frente al animal y colocó su mano sobre la herida.

-         Le quedan 2 horas 32 minutos y 15 segundos de vida. – afirmó Silouh con total seguridad – Date prisa.
-         Ya voy, ya voy.

Knut extendió su mano hacia los ojos de la bestia, pero antes de llegar algo salió de su boca y se desvaneció en el aire. El unicornio dejó de respirar.

-         No puede ser. – dijo Silouh extrañada – Está muerto.
-         ¿Cómo?
-         Está muerto, esa cosa ha salido y lo ha matado… pero, ¿qué era?




Casi se me olvida actualizar, y eso que llevo repitiéndome todo el día que hoy es martes. Cómo se nota que hay que ser tonta para escribir tantas chorradas seguidas. En fin, espero que os guste y todo eso.

Nos leemos.

4 sept 2012

HSN - Capítulo 1




Capítulo 1 – Y así comienza la cosa…

S
ilouh no podía dejar de correr. Algo le perseguía. No sabía qué era. Sólo sabía que estaba ahí. Persiguiéndola. Cada vez más cerca. Notaba sus pasos, su respiración. Sabía que no le quedaba mucho. Se acercaba el final. Se dio la vuelta. Solo pudo ver sus fauces.

Silouh se levantó de golpe. Todo había sido un sueño. Uno demasiado real. Miró el despertador, las 6:00, era sábado y no tenía nada que hacer, aun así decidió levantarse, necesitaba una ducha fría. La ducha siempre es un buen sitio en el que pensar… hasta que llega la factura. Así que decidió ducharse rápido. Se sentó en el sofá y se puso a pensar, ¿por qué había tenido ese sueño? ¿Cómo podía ser un sueño tan real?, aún podía percibir el olor de esa especie de cosa extraña.

Llamaron al timbre, <<¿quién llama a las sei…? ¡Mierda!>> exacto, mierda, eran las 9:00, había quedado con Knut hace más de una hora para ver una película en su casa. Abrió la puerta.

-         ¡La sesión de cine se traslada! – dijo Knut con una amplia sonrisa.

-         Lo siento, se me olvidó.

-         No problem my friend!, ¿dónde están las palomitas?

-         Al lado del microondas, ¿qué peli toca hoy?

-         ¡Zombie party!

-         ¿Puedes dejar de gritar?

-         ¿Resaca?

-         No.

-         Mm… entonces es… ¿resaca?

-         ¿Me recuerdas por qué sigo siendo tu amiga?

-         Porque tengo un sexapil que sólo perciben los que me conocen.

-         Pues yo sigo sin percibirlo…

-         Sí, ya, ya, tú mira la peli, ¿eh?


Tras ver la película de 99 minutos decidieron quedarse un rato hablando. Todo iba bien hasta que escucharon esa noticia en el telediario. Una joven había muerto en extrañas circunstancias, los policías estaban perplejos y todo eso que no suelen decir. Al escuchar esto, los dos iniciaron la cuenta atrás: tres, dos, uno… sus móviles empezaron a sonar, descolgaron a la vez, y antes de escuchar nada, dijeron al unísono un largo “ya vooooooy”. Tocaba currar, sí, tenían que currar el sábado, pringaos…

Observaron el panorama, una chica destripada, de unos veinti tantos años (no preguntéis cómo lo sabían si sólo se veían sangre y tripas…), a simple vista no se sabía quién o qué había cometido semejante atrocidad, ni a simple vista ni tras una investigación más profunda de lo que os gustaría imaginar.

Tras el fracaso con la investigación del cuerpo, empezaron a investigar la escena del crimen, pero era bastante difícil, ya que los policías no paraban de decirles: “no alteréis nada”, cosa que era imposible ya que mirases donde mirases sólo había sangre, el simple hecho de andar era una alteración de la escena del crimen. Inspeccionaron todo como pudieron, pero las únicas conclusiones que sacaron eran las siguientes:

1 – El sujeto no era humano.
2 – El sujeto no se correspondía a ninguna bestia de las que habían visto antes.
3 – Los policías son idiotas.
4 – Investigar una escena del crimen durante horas sin encontrar nada da hambre.

Visto lo mal que iba la investigación, decidieron pararse a comer. Pero como siempre, en los mejores momentos siempre aparece alguien con ganas de joder, y en este caso era Urbano, el tío más creído del mundo, eso sí, era su jefe, así que era un dios.

-         ¿Habéis descubierto algo? – Knut le enseñó la lista nombrada anteriormente. – En resumen, no tenéis ninguna teoría.

-         Sí que la tenemos, los policías son idiotas. – respondió Knut ofendido.

-         Eso no es una teoría, ya está demostrado. – Hizo una pausa, breve, muy breve, más que nada porque no puede mantener la boca cerrada. - ¿Y vosotros sois los mejores investigadores de lo paranormal?

-         No, no somos tal cosa, no sé de dónde has sacado esa estúpida idea. – Contestó Silouh harta de que Urbano la mirase el escote.

Por lo visto, el jefe-dios-súper-guay pilló la indirecta y se fue. Directamente se hizo el silencio… o no.

-         ¿Patatas?

-         Claro.

Y así concluye una de las conversaciones inteligentes de nuestros investigadores de lo paranormal.






A todos los que digan "tengo una sensación de deja vu con esta historia", sí, la he borrado (porque soy idiota) y la he vuelto a subir. Esta vez sí tengo intención de seguirla, de hecho ya tengo el capítulo dos y parte del tercero. Los que lo han leído dicen que es graciosa, pero como nunca me fío de los comentarios de los amigos, agradecería vuestros comentarios.

Nos leemos.