5 may 2012

Kuzguners Capítulo 9

El final de un juego no llega hasta que no quedan oponentes.
CAPÍTULO 9 – FIN DEL JUEGO, COMIENZO DEL FIN

-         Ninguna dirección es correcta… ¿significa que todas llevan a puntos muertos? No, no puede ser eso. Es un laberinto, tiene que haber una salida.

Miré hacia atrás. Esta vez no había desaparecido el camino. Era lógico, al fin y al cabo aún no había tomado ninguna decisión.

Respiré hondo. Tenía que haber algún truco. Tras un tiempo pensando di con la solución. El cartel estaba hecho para los que venían del camino que estaba detrás de mí, así que se refería a las otras tres direcciones, por lo que la opción correcta era volver por ese camino.

Me di media vuelta y al poco tiempo me encontré con otro cartel. Estaba orientado hacia el otro lado, así que tuve que rodearlo. “Recto: muerte, derecha: vida, izquierda: resurrección”. Estaba claro que este cartel no tenía ninguna intención de engañar, la muerte implicaba que todos los caminos a partir de ahí eran incorrectos. Lo de resurrección me intrigaba, pero aun así decidí escoger el camino de la derecha.

-         Jo, así no es divertido. Haz caso a tu instinto y arriésgate.
-         Ni hablar. – dije con una amplia sonrisa. Sabía que había escogido bien.

Seguí caminando por un tiempo hasta que me encontré con una puerta enorme. Di unos pasos hacia delante y cuando me dispuse a abrirla, apareció un cerrojo.

-         Algo me dice que vas a tener que ir por el otro camino para encontrar las llaves jeje.
-         ¡Maldita sea! ¡Loki, eres un tramposo!
-         ¿Y cómo sabes eso si ni siquiera conoces las reglas?
-         Tengo razón y lo sabes.
-         Vamos, que no vas a ir por el otro camino, ¿no? – Loki apareció de nuevo.
-         Está claro que no.
-         No eres nada divertida, ¿sabes?
-         No me importa, déjame pasar de una vez.
-         Bueno, tú te lo pierdes.

Con un leve gesto abrió la puerta. No podía creer lo que había al otro lado. Había vuelto al principio, era la entrada de la mansión.

-         ¿Qué es esto?
-         Ya te dije que escogieras el otro camino.
-         Serás…
-         Toda acción tiene su consecuencia.
-         ¿A qué viene eso ahora?
-         Adiós, niña.

Loki me empujó y cerró la puerta. Intenté abrirla de nuevo, pero era imposible. Me di la vuelta y vi los cuadros. Las telas que antes los cubrían ahora estaban en el suelo y los personajes permanecían cada uno en su cuadro. Sólo quedaba un cuadro tapado. Me acerqué y retiré la tela. Era un retrato de un hombre que no parecía tener nada en especial, no se parecía a ningún dios que conociera.

-         ¿Te gusta el cuadro?

Al girarme vi a una mujer de pelo azul y ojos rojos. No cabía duda, era la misma que aparecía en el primer cuadro que vi.

-         ¿Quién eres?
-         Me llamo Morrigu, pero eso no importa. Es hora de la prueba final.

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Este es el capítulo que menos me gusta de todos los que he escrito hasta ahora (a parte de los dos primeros), espero que os guste más a vosotros.

4 abr 2012

Kuzguners Capítulo 8

“El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos.”
William Shakespeare
CAPÍTULO 8 – EL JUEGO

Todo se volvió oscuro. Sentía que caía, pero el suelo nunca llegaba.

-         Escoge una carta.
-         ¿Carta?

De la nada aparecieron cuatro naipes. Cogí uno y le di la vuelta. El jocker.

-         Oh, perdiste. ¡Qué aburrido!

En ese mismo momento caí al suelo. Poco a poco empezaron a encenderse unas antorchas que iluminaban lo que parecía ser la entrada a un laberinto.

-         ¿Quieres encontrar a Crow? Entonces llega al final del laberinto.
-         ¿Cómo sé que estará allí y que no me estás mintiendo?
-         Sólo hay una forma de averiguarlo. – dijo mientras se desvanecía.

Cogí una de las antorchas y entré. En el primer cruce paré y me agaché para hacer una marca en el suelo. Al levantarme escuché un ruido y al bajar la mirada la marca había desaparecido.

-         Nada de trampas. – advirtió Loki.

No tenía más remedio que escoger uno de los lados. Tomé el camino de la derecha. Era extraño, no había más caminos que tomar, todo era recto. Pensé que me había equivocado de dirección pero cuando me di la vuelta el camino de vuelta había desaparecido.

-         Cada decisión tiene sus consecuencias, asúmelas.

No quedaba más remedio, había que seguir. Después de un tiempo caminando encontré otro cruce. En el centro había una señal en la que ponía: “recto: truco, derecha: trato, izquierda: salida”.

Estuve a punto de ir a la izquierda pero paré en seco. Había que pensarlo bien, una vez tomase una decisión no habría vuelta atrás. Además, eso era demasiado obvio, seguro que era una trampa. Decidí ir a la derecha.

Después de caminar un tramo comprobando cada poco tiempo que el camino se iba cerrando a mis espaldas me encontré con Loki.

-         Así que trato…
-         Sí.
-         Ja ja ja, qué tonta, no ha escogido la salida. Ja ja ja.
-         Entonces, ¿no era una trampa?
-         No.
-         Vaya, esto sí que no me lo esperaba. En fin, ¿qué tengo que hacer?
-         Muy fácil, dame tu colgante y te llevaré al otro lado.
-         No.
-         ¿No?
-         No puedo dártelo.
-         Tsk, estos jóvenes de hoy en día… se comprometen a hacer un pacto y lo rompen.
-         ¿Qué pasará ahora?

Loki me miró con una sonrisa burlona y con un movimiento de manos hizo aparecer otras cuatro cartas, pero esta vez eran de tarot.

-         Serás tú quien decida eso.

Cogí una, “The fool”.

-         Hay que ver qué mala suerte tienes.

Me empecé a marear y cuando desperté estaba en otro cruce con otro cartel: “Ninguna dirección es la correcta”.

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Siento haber tardado tanto en publicar. He creado una pestaña con el resumen de los capítulos que he escrito hasta ahora de dos o tres líneas cada uno para que no tengáis que volver a leer todo.

Espero publicar pronto otra vez.

2 oct 2011

Kuzguners Capítulo 7

Cuando no se puede asegurar que algo es real, es mejor ser desconfiado.
CAPÍTULO 7 – JUGUEMOS

Entre la oscuridad de la siguiente habitación pude distinguir una silueta. ¿Podría ser…?

-         ¿Crow? ¿Eres tú?
-         ¡Error!

Las luces se encendieron y el que antes era Crow ahora era un hombre pelirrojo con una sonrisa que no daba demasiada confianza.

-         Las niñas buenas no entran en las casas ajenas sin invitación.
-         Ya, y las casas abandonadas suelen estar vacías.
-         Oh, nos salió contestona la niña.
-         Deja de llamarme niña.
-         Entonces dime tu nombre.
-         Kasumi.
-         Un nombre vulgar para una niña vulgar.
-         ¡Deja de llamarme niña! ¡Y no soy vulgar!
-         Oh, la niña se enfada.
-         Idiota…
-         No hables así niña.
-         No me llames niña y dime tu nombre.
-         ¿Qué se dice?
-         No hablarás en serio.
-         Con esos modales no irás a ninguna parte, niña.
-         Está bien… maldito idiota…
-         ¿Qué has dicho?
-         Que si me puedes decir tu nombre, POR FAVOR.
-         Mucho mejor, a que no ha costado tanto.
-         ¡Que me lo digas!
-         Vale, vale, qué niña tan impaciente… soy Loki.
-        
-         Buscas a un tal Crow, ¿verdad?
-         Sí, ¿lo has visto?
-         Solo te lo diré si juegas conmigo.
-         Mpf, ¿quién es el niño ahora?
-         ¿Juegas o no?
-         Si no hay más remedio… ¿qué tengo que hacer?

Loki volvió a sonreír se dio la vuelta y cogió algo de un cajón.

-         Juguemos.

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¡Cuánto tiempo! Siento haber tardado tanto en escribir este capítulo, pero el grifo de la inspiración se me había acabado y tal. Este capítulo lo he hecho un poco más corto ya que la siguiente parte me va a costar describirla y creo que va a ser bastante larga. Y ya sé que es raro que haya tanto diálogo en Kuzguners, pero o era esto o nada. 

Y como llevo mucho tiempo sin actualizar he decidido hacer un mini resumen para que no os tengáis que leer todo de nuevo:

Kasumi pertenece a una organización llamada Kuzguners cuyos miembros obtienen habilidades sobrehumanas gracias a un líquido negro llamado Kuzgún. Cuando inyectan el Kuzgún a Kasumi, ella se empieza a encontrar mal y el Kuzgún intenta salir de su cuerpo.

Unos meses más tarde a Kasumi le dan su primera misión, que deberá realizar junto a su mentor, Crow. La misión consiste en investigar una mansión abandonada.

Nada más entrar ven unos cuadros extraños y poco después Crow desaparece. Kasumi va de habitación en habitación buscando a Crow, pero los personajes de los cuadros han cobrado vida e intentan detenerla. El primero saltó por la ventana y la segunda, Artemisa, fue derrotada por Kasumi y ambos volvieron a sus respectivos cuadros.

Ale, eso es todo por hoy.

PD: sigo sin encontrar el siguiente capítulo de Frozen Fire y no me gusta demasiado como estoy llevando la historia, así que me he planteado borrarlo. En la barra lateral he puesto una encuesta, votad.

26 mar 2011

Kuzguners Capítulo 6

En momentos de vida o muerte nadie puede juzgarnos por nuestros actos.
CAPÍTULO 6 – MATA O MUERE

Al principio tuve que pensarme si seguirla o no, al fin y al cabo ni siquiera sabía qué me esperaba al otro lado de la puerta. Por otra parte, no podía quedarme allí eternamente.

Al final decidí seguir adelante. En la siguiente sala no había nada en el suelo, sin embargo, las paredes estaban cubiertas por armas. Era una habitación bastante amplia, parecía una sala de entrenamiento o algo así. Artemisa estaba esperándome.
 -Escoge un arma –dijo con ese tono de militar que me estaba empezando a cansar.
 -¿Cómo dices?
 -La pelea no sería justa si sólo yo tengo armas.

No cabía en mi asombro, cualquier enemigo habría aprovechado para matarme, pero ella no, ella quería ganar una pelea de iguales. Por un momento empecé a admirar a aquella joven, luego recordé que no era humana y que quería matarme.

Recorrí toda la sala con la mirada, hasta que encontré un par de katares, mis armas favoritas. Los empuñé y observé mi reflejo en las cuchillas, estaban totalmente limpias y afiladas.

Escuché un ruido que me hizo mirar hacia atrás. Era la oportunidad perfecta para que mi rival me diese un puñetazo, y así lo hizo, los guantes de hierro se hundieron en mi estómago lanzándome al otro lado de la habitación. Al chocar contra la pared se me cayeron los katares, estaba anonadada, ¿dónde estaba el juego limpio del que antes presumía? Me levanté como pude, nada más recuperar el equilibrio otro puñetazo me empujó contra la pared. “Concéntrate”. La voz de Crow resonaba en mi cabeza. “Mirada fija en el oponente, adelántate a sus movimientos”. Me di cuenta de que para lo poco que hablaba Crow, merecía la pena escucharle.

Recordar los entrenamientos me ayudó para devolver el golpe, un puñetazo directo a la mandíbula hizo que mi oponente perdiera el equilibrio. Me agaché y cogí los catares, salté y la hice una herida en la mejilla, nada grave. "Mata o muere" una voz desconocida sonó en mi mente, ¿quién era? Me quedé un rato quieta, sorprendida. Tiempo suficiente para recibir otro puñetazo, esta vez en la cara. Caí al suelo, ella impidió que me levantase poniendo un pie sobre mi pecho.

-Si te he traído aquí es porque pensaba que eras más fuerte, pero ya veo que me equivoqué, –hizo una breve pausa –tranquila, te mataré tan rápido que ni te enterarás.

Transformó sus guantes en una espada, la elevó y justo cuando el filo iba a atravesarme la cabeza, el ojo del cuervo de mi colgante empezó a brillar creando un escudo verde que rompió la hoja de la espada. Artemisa dio un paso atrás incrédula. "Mata o muere". La voz volvió a sonar dentro de mi cabeza, y esta vez la hice caso. Me levanté de un salto, agarré uno de los katares con fuerza y de un movimiento le corté la cabeza. Antes de caer al suelo, se transformó en óleo y volvió a su cuadro.


Decidí descansar unos segundos antes de adentrarme en la siguiente habitación.

-Bienvenida –dijo una voz nada más abrir la habitación –te estaba esperando.

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Siento haber estado tanto tiempo sin publicar, pero estoy sin ordenador y, hasta ahora, también estaba sin inspiración. Como adelanto os diré que ya sólo quedan tres habitaciones.
Nos leemos!

17 feb 2011

La lucha final


Hoy es mi última pelea, se lo prometí. Ella se preocupa mucho por mi, por eso la dije que no volvería a luchar.

Camino hacia el ring, ella me observa desde las gradas. Nos miramos durante un segundo, luego sigo mi camino. Mi oponente me dobla en tamaño, pero no es la primera vez que me enfrento a alguien así. El público quiere ver sangre, pero no voy a ser yo el que pierda.

La pelea está durando demasiado, pero no la doy por perdida. Mi contrincante aparta la mirada un segundo, es mi oportunidad. De un golpe hago que pierda el equilibrio, de otro le inmovilizo. He ganado.

El público enloquece, mi niña sonríe. Gané, por poco pero lo hice, una ola de ovaciones me envuelve, celebro la victoria con mis seguidores. Todo va bien.

Se hace el silencio, ella se asusta, alguien está detrás de mí. Antes de poder reaccionar ya me ha derribado. Él sigue golpeándome, todos están asustados. Ella está llorando...

La sangre... fue entonces cuando lo comprendí, él no había venido a ganar o perder, había venido a matarme.

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Bueno, este es el primer relato corto decente que hago (a excepción de los que me obligan a escribir en clase), le hice para ver si me desbloqueaba con Kuzguners y Frozen Fire, pero parece que no ha funcionado...

PD: No voy a poder conectarme durante mucho tiempo (o eso creo), espero que en mi ausencia no se quede esto abandonado jeje.

10 nov 2010

Kuzguners Capítulo 5


De la agonía de los muertos los vivos aprendemos a luchar…
CAPÍTULO 5 – EL OJO DEL CUERVO

El diario se me resbaló de las manos, pero eso no me importaba, había alguien ahí. Al darme la vuelta me encontré con una mujer joven de tez morena, pelo blanco y una armadura negra.
  - ¿Quién eres? –conseguí decir al fin.
  - Soy Artemisa. ¿Qué haces aquí?
 - Soy Kasumi, del pabellón Kisa. Me han asignado una misión de reconocimiento.
 -Me da igual quién seas o qué te hayan mandado, no puedes estar aquí, así que lárgate de una vez.
 -Lo siento, pero no puedo hacer eso hasta terminar mi misión, además, mi compañero ha desaparecido y no me iré hasta encontrarlo.
 -Creo que no me has entendido, no era una petición, sino una orden.
 -Aun así me temo que no puedo irme.
 -Tú lo has querido…
Con un movimiento de manos hizo aparecer un arco y una flecha, y en un segundo ya me estaba apuntando. La flecha empezó a brillar, y cuando brilló al máximo, la soltó. No me molesté en correr, sabía que sería inútil, me tapé el rostro con los brazos para evitar una posible herida mortal. De repente apareció una intensa luz verde que se extendió formando un escudo delante de mí, la flecha no fue capaz de atravesarlo. Al desaparecer la luz me di cuenta. El causante era el colgante que me había dado Crow antes de entrar en la mansión.
Artemisa se quedó perpleja, miraba fijamente mi colgante, mi reacción tampoco era distinta, no sabía qué había pasado.
-¿De dónde has sacado ese colgante? –Preguntó aún aturdida.
-Me lo dio mi compañero…
Artemisa parecía más confusa aún, bajó la mirada y volvió a dirigirla hacia el colgante.
-Eso es… -murmuró –ya decía yo que me resultaba familiar…
-¿De qué estás hablando?
No obtuve respuesta, con otro movimiento de manos hizo desaparecer el arco para sustituirlo por una espada.
-Tendrás que luchar por tu vida.
Se lanzó sobre mí, estaba harta de que me atacaran todos, así que decidí luchar de una vez. Salté sobre ella, desvié la espada golpeándola por el lateral y con mi otra mano le di un puñetazo en estómago. Cuando caímos al suelo me abalancé sobre ella y empecé a golpearla hasta que paró mis puños y de una patada consiguió tirarme al otro lado. Hecho esto salió corriendo hacia la siguiente habitación.

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Bueno, ahora que llegan los exámenes empezamos a actualizar, y encima, las dos el mismo dia jeje.
Bueno, a parte de esto sólo me queda decir que todo comentario es bien recibido en este humilde blog, da igual que sea positivo o negativo, nos encantaría saber vuestra opinión.

27 oct 2010

Kuzguners Capítulo 4

Cuando nos prohíben algo es cuando más lo deseamos.
CAPÍTULO 4 – EL DIARIO DE ARTEMISA
"Día 5
Ya han pasado 5 días desde nuestro nacimiento. El señor Kenzo, nuestro padre, nos ha entrenado pada poder sobrevivir cuando él no esté entre nosotros, también nos ha enseñado algunos fundamentos básicos sobre el Kuzgún, como que se alimenta del miedo, es decir, si ni no eres capaz de vencer tus miedos, te devora desde dentro hasta matarte.

Día 20
Todavía recuerdo nuestro nacimiento, yo fui la tercera, al abrir los ojos él estaba ahí. El señor Kenzo me miró con ternura, me extendió la mano y me dio un nombre, Artemisa, como la diosa virgen de la caza de la mitología griega. Alargué el brazo alcanzando la cálida mano del señor Kenzo. Miré a mis hermanos, me sonrieron, recuerdo que después el señor Kenzo pintó otros dos cuadros a los que también les añadió algunos detalles con ese material negro y viscoso, que más tarde descubrí que se trataba del Kuzgún. Pensé que cualquiera con un poco de Kuzgún podría dar vida a sus obras, pero el señor Kenzo me explicó que sólo él podía hacerlo, que era su habilidad.

Día 36
Hoy el señor Kenzo nos dijo que él, junto a otros dos hombres, Ivo y Yamil, descubrieron el Kuzgún. Aún no nos ha dicho cómo lo descubrió ni cómo y de dónde se extrae, pero confío en que nos lo diga pronto…

Día 50
Hoy ha entrado un extraño en el castillo, no sé quién era, pero no me daba buena espina. Nos miró fijamente, por un momento pensé que se había dado cuenta de que no éramos simples cuadros, pero entonces se giró y se dirigió a la habitación del señor Kenzo. No sé lo que pasó entonces, pero se escuchó una fuerte discusión, unos minutos más tarde el extrañó salió con una piedra verde en la mano.

Día 57
El señor Kenzo ha estado más distante desde el día en el que aquel extraño entró en casa…

Día 73
Hoy hemos descubierto una cosa, no podemos salir de la mansión, si lo intentamos, algo tira de nosotros hacia los cuadros. Pregunté al señor Kenzo la razón por la que no podíamos salir, a lo que este respondió que sus poderes con el Kuzgún tienen sus limitaciones… Cada vez que observo el exterior me entran ganas de salir y empezar a explorar lo desconocido.

Día 93
El señor Kenzo ha enfermado, ojalá pudiera salir de esta mansión para buscar una cura…

Día 108
Hoy, consciente de que su muerte se acercaba, el señor Kenzo nos ha dicho todo lo que nos había ocultado. Entre todo lo que nos ha contado, lo que más me ha llamado la atención es que el Kuzgún en realidad es….”

 -¿No sabes que es de mala educación leer los diarios de otros?

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Bueno, y aquí os dejo el siguiente capítulo. ¿Se nota mucho que me gusta dejaros a medias?
Espero que os guste.